Cuando se trata de bajar de peso, la mayoría de las personas piensa en dietas estrictas o rutinas intensas de ejercicio. Sin embargo, el funcionamiento del metabolismo es mucho más complejo y depende de múltiples factores, entre ellos, la actividad muscular.
Un estudio de la Universidad de Houston comprobó que la clave para activar el metabolismo está en un solo músculo, que puede ejercitarse sin mucho esfuerzo. Además, permite quemar grasas y convertir los carbohidratos en energía.
Pocos lo conocen: el músculo que puede ayudarte a adelgazar más rápido
Conocido como sóleo, este músculo se encuentra en las piernas, entre la rodilla y el tendón de Aquiles, y fue objeto de una investigación que incluyó a 25 personas de diferentes edades.
Durante el estudio, se monitorearon indicadores como el índice de masa corporal (IMC) y la condición física, mientras los participantes realizaban flexiones de sóleo durante cuatro horas y media diarias.
El análisis permitió detectar efectos positivos sobre el metabolismo, como la disminución de la glucosa en sangre y una menor demanda de insulina, ambos relacionados con enfermedades como la obesidad y la diabetes. Por este motivo, los autores sostienen que su activación podría representar un apoyo terapéutico para abordar estas afecciones.
Cómo ejercitar el músculo soleo para activar el metabolismo y bajar de peso
Este tipo de ejercicio físico con el sóleo logró que el metabolismo de las grasas trabajase con el doble de eficacia, reduciendo así también el nivel de grasa presente en la sangre.
Los investigadores, en vista de esto, afirman que la flexión del sóleo es más eficaz para elevar el metabolismo que el ejercicio o el ayuno intermitente.
El profesor Marc Hamilton, líder del trabajo, especificó sobre el hallazgo: “Cuando se activa correctamente, el músculo sóleo puede elevar el metabolismo oxidativo local a niveles altos durante horas, no solo minutos, y lo hace utilizando una mezcla de combustible diferente”.
Como incentivo, el ejercicio de flexión del sóleo es muy sencillo, y puede incluso realizarse mientras se desarrolla un trabajo de oficina o se estudia.
La clave es la siguiente: sentarse con los pies firmemente plantados en el suelo y elevar y descender los talones.